Doors
¡Madre del amor hermoso! Culpa nuestra ...
¡Madre del amor hermoso! Culpa nuestra por no consultar antes las críticas.
Comimos en la parte superior, en la que llegas y te encuentras con una especie de altar del día de los muertos... ¡y un bebé! sentado en un carrito y entretenido con vídeos de YouTube en un móvil agarrado a una mesa con una pinza de esas de ventosa para el parabrisas del coche.
De primeros: un pastel de berenjena que a algo (no me preguntes a qué) sabía y un arroz seco no, sequísimo, con “¿setas y calamares?” que no quiero saber de que año databan: mi pareja se comió el pastel, el arroz fue de vuelta a la cocina al 90%.
Segundo: sardinas al horno y lasaña de carne. Las sardinas ponían del Cantábrico. Desconozco si por esas latitudes ya vienen pescadas en lata y del mar a la mesa... supongo que sí porque tal cual fueron servidas. ¡Y además frías! A la lasaña yo creo que tenían que añadirle “con solera”; no sé de qué añada era, pero reserva 3 años mínimo. ¡Ácida estaba la jodida! Comerla hubiera sido un riesgo sanitario. Venga todo de vuelta también a la cocina (perfecto para servírsele al que venga después). A todo esto no creas tú que la camarera/copropietaria (su foto, claro, lucía en el “altar de muertos” que alegraba el salón) estaba muy afectada porque todo volviese sin tocar -que falta de sangre tenía la fenómena-; se la soplaba mucho, vaya.
Lo mejor, la variedad de postres: dos. Uno ni me acuerdo que era y otro, la tarta de 3 chocolates, con días en la cámara y supongo que sin cubrir, por lo dura y seca que estaba la jodida. Y esto todo llamando a la #camarerasinsangre después de 10 minutos esperando, que teníamos reserva a las 16 para la visita a San Isidoro y es que no llegábamos.
Café, ni que me hubiesen pagado por tomarlo.
22 euritos de minuta y andando.
Lo mejor es echarse unas risas porque con que te pongas a pensar te vas al hospital, bien por infarto, bien por intoxicación alimentaria.
Señores de Minube, hay que ir planteándose en permitir la opción de opiniones negativas, porque casos así lo piden a gritos.
Lo mejor, la variedad de postres: dos. Uno ni me acuerdo que era y otro, la tarta de 3 chocolates, con días en la cámara y supongo que sin cubrir, por lo dura y seca que estaba la jodida. Y esto todo llamando a la #camarerasinsangre después de 10 minutos esperando, que teníamos reserva a las 16 para la visita a San Isidoro y es que no llegábamos.
Café, ni que me hubiesen pagado por tomarlo.
22 euritos de minuta y andando.
Lo mejor es echarse unas risas porque con que te pongas a pensar te vas al hospital, bien por infarto, bien por intoxicación alimentaria.
Señores de Minube, hay que ir planteándose en permitir la opción de opiniones negativas, porque casos así lo piden a gritos.
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